Homenaje en La Matanza
A 52 años de su asesinato, curas villeros reivindican el legado del Padre Mugica
El Equipo de Sacerdotes de Barrios Populares y Villas recordó al cura villero como un faro testimonial. Destacaron las obras de esperanza en los barrios más humildes.
A 52 años del asesinato del Padre Carlos Mugica, el Equipo de Sacerdotes de Barrios Populares y Villas de Argentina reivindicó las “obras de esperanza” que sostienen la vida en los barrios más humildes, con el objetivo de favorecer la integración socio-urbana y luchar por los “descartados de la sociedad”. La tarea fue impulsada por Mugica en el distrito.
“Nosotros, desde hace 57 años, vivimos junto a los más pobres como su familia y sostenemos el trabajo pastoral por dignidad, respondiendo a los diferentes desafíos que planteó la historia. Hoy la obra de la Iglesia en las villas son obras de esperanza, que siguen sosteniendo la vida de un barrio”, expresaron los sacerdotes en un comunicado.
El Padre Daniel Echeverría, integrante del equipo, compartió que conmemoraron el testimonio de Mugica. “Para los cristianos, el hecho de morir por la causa de Jesús es considerado un martirio. Y su testimonio llega a nosotros actualizado y renovado en la opción que muchos hacemos por los más pobres, especialmente en los contextos urbanos y suburbanos, en las villas y barrios populares que habitan millones de argentinos”, aseguró.
En ese marco, recordó la consigna del Papa Francisco: “Llegar a todos, pero empezando siempre por los más pobres y, desde los más pobres, llegar a todos”. “Nosotros somos parte de un equipo que acompaña pastoralmente los barrios populares en las Diócesis de San Justo y de Gregorio de Laferrere. Nos reunimos bajo el testimonio del Padre Bachi, un villero que se hizo cura, así como el de Mugica, un faro, testimonio y luz en el camino pastoral que buscamos promover en nuestras comunidades”, sostuvo.
Los curas villeros continúan su trabajo en las barriadas con una triple dimensión: presencia en capillas, colegios y clubes. “De alguna manera, tratamos de contener a esa vida amenazada, sobre todo de nuestros jóvenes, desde las infancias en los clubes y colegios, hasta todos los espacios que vamos promoviendo”, señaló Echeverría.
En el marco de la integración sociourbana de los barrios populares matanceros, días atrás inauguraron en Ciudad Evita el centro barrio San Francisco de Asís, ubicado en la parroquia San Antonio de Padua. Funciona de 9 a 17 como centro de día, recibe a jóvenes en situación de calle o con problemas de consumo, y les ofrece comida, ducha caliente y articulación con la escuela de la zona para continuar sus estudios. “El objetivo fundamental de esto es que los pibes abracen la vida. Nosotros estamos convencidos de que ellos no son un peligro, pero sí que están en peligro. Debemos sacarnos de la cabeza el miedo a los pibes, porque lo que nos debería dar miedo es su futuro, que está en peligro”, cerró.