Presupuesto 2026
El ajuste en Salud supera los $63 mil millones y afecta medicamentos y tratamientos
El Gobierno nacional oficializó un recorte de más de $63 mil millones en el Ministerio de Salud, que impacta en programas oncológicos, VIH, trasplantes y provisión de medicamentos esenciales.
El Ministerio de Salud de la Nación quedó en el centro de la discusión tras la oficialización de un recorte presupuestario de más de $63 mil millones que afecta programas vinculados al acceso a medicamentos, tratamientos oncológicos y políticas sanitarias estratégicas en todo el país. La medida fue formalizada mediante la Decisión Administrativa 20/2026 y forma parte de una readecuación del Presupuesto 2026 impulsada por el Ejecutivo nacional con el objetivo de sostener el equilibrio fiscal.
Entre las áreas más comprometidas aparece el programa de “Acceso a Medicamentos, Insumos y Tecnología Médica”, que sufrió una reducción de $20.000 millones. De acuerdo con los datos oficiales, el programa cuenta ahora con un presupuesto de $145.629 millones, de los cuales se ejecutaron hasta el momento poco más de $47.321 millones.
La poda presupuestaria también impacta en el fortalecimiento de los sistemas provinciales de salud, que perdió cerca de $25.000 millones. Distintas provincias dependen de estos fondos para garantizar atención primaria, compra de insumos y asistencia hospitalaria, por lo que especialistas advierten que la reducción podría traducirse en mayores dificultades para sostener servicios esenciales.
Otro de los sectores alcanzados por el ajuste es el destinado a la prevención y tratamiento del cáncer. Según los anexos oficiales, el área perdió alrededor de $5.000 millones, especialmente en programas de asistencia directa y detección temprana. La situación despertó preocupación entre organizaciones de pacientes y profesionales de la salud, que alertan sobre posibles demoras en tratamientos y acceso a medicación.
El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) también fue alcanzado por los recortes, con una disminución superior a los $831 millones entre gastos corrientes y recursos de capital. La reducción genera inquietud en torno al funcionamiento del sistema de trasplantes y la continuidad de distintos programas vinculados a ablaciones e implantes. A esto se suma una baja presupuestaria para programas de VIH, hepatitis, tuberculosis y lepra, además de recortes en Salud Sexual y Procreación Responsable y prevención de enfermedades transmisibles.
Diversas organizaciones sociales y referentes sanitarios cuestionaron la medida y señalaron que podría afectar campañas preventivas y la provisión de tratamientos. Desde el Gobierno aseguran que la reorganización apunta a “optimizar recursos” y sostienen que las prestaciones médicas estarán garantizadas. Sin embargo, sectores de la oposición y especialistas en salud pública advierten que el contexto económico y la creciente demanda del sistema sanitario podrían agravar el impacto de los recortes durante los próximos meses.